“Se necesita más evidencia de la acción de las drogas antiplaquetaria en personas de la tercera edad”

Dos o tres adultos mayores por cada 1.000 personas padecen una trombosis al año. Expertos aseguran que para 2030 el 20% de la población será mayor de 65 años y la tasa de mortalidad por accidentes vasculares cerebrales, infartos al miocardio y enfermedades relacionadas a trombosis será de un 40%.

Según explicó el doctor y académico Jaime Pereira, experto en hemostasia y trombosis del Departamento de Hematología- Oncología, de la Pontificia Universidad Católica de Chile, durante su exposición en la conferencia “Presente y Futuro de la Terapia Antiplaquetaria” del Programa de Investigación de Excelencia Interdisciplinaria en Envejecimiento Saludable (Piei-Es) de la Universidad de Talca, las drogas antiplaquetarias juegan un rol importante en el bloqueo de las funciones de las plaquetas, con el fin de tratar y prevenir la trombosis de las arterias ya sea del corazón para los infarto y del cerebro para los accidentes vasculares cerebrales.

“Contamos con drogas antiplaquetarias para la prevención y el tratamiento de las enfermedades de trombosis de las arterias, así como con ensayos clínicos que demuestran su utilidad, pero aún nos falta mucho en avanzar sobre todo con el uso de estas drogas en personas mayores a los 75 años, en lo que se relaciona a la seguridad de su consumo y su relación con complicaciones hemorrágicas”, explicó el académico.

La incorporación de personas de la tercera edad para la elaboración de ensayos clínicos con respecto al uso de drogas antiplaquetarias es uno de los temas al debe de la ciencia y que según detalla el académico Pereira debe ser resulto en un futuro. La poca incorporación de los adultos mayores en el análisis de estas drogas está asociada a que después de los 75 años aumentan los riesgos de insuficiencia renal y hepática, con ello se altera aún más la respuesta de la droga.

“Se necesita más evidencia de la acción de las drogas en personas de la tercera edad, en cuanto a la dosis a suministrar, combinaciones con otros fármacos de consumo recurrente por los adultos mayores y duración del tratamiento”, señala. De igual manera, asegura que a mediano plazo se necesitan drogas con un perfil más seguro y efectivos para la prevención y el tratamiento de las trombosis con menos efectos secundarios como el sangrado y la repitencia del evento isquémico.

Iván Palomo, director del Piei-Es, aseguró que la exposición fue pertinente ya que Chile es uno de los países que envejece con rapidez, con ello aumenta las probabilidades de que las personas de la tercera edad padezcan de trombosis. “Estamos muy contentos con esta presentación enmarcada la serie de conferencias que durante todo el año se viene realizando. En este caso hablamos de tratamiento con terapia antiplaquetaria, tenemos un gran experto y colaborador del Piei-Es. En octubre tendremos nuestras 6tas jornadas con invitados internacionales expertos en geriatría” expresó.

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